LOS INCENDIOS FORESTALES EN MEXICO
Por Prof. Ligia Kamss, Escuela Nacional Preparatoria. México D.F.

Desde la ciudad de México nos envían un artículo
realizado para la revista "Atmósfera 3" No. 18, que hacen los alumnos de bachillerato,
sobre la situación de los incendios forestales en México.


Los incendios forestales constituyen la principal amenaza para la conservación de la cubierta vegetal del país.

Para que se produzca un incendio se necesitan tres elementos: calor, oxígeno y combustible. En los incendios forestales, el oxígeno se encuentra siempre disponible en la atmósfera de las áreas forestales, el calor proviene de la radiación solar, que seca la vegetación existente que sirve como combustible disponible para quemarse; y así de la flama se inicia el fuego.

El hombre puede intervenir en crear los combustibles y la flama que inician los incendios.
La causa principal de los siniestros se debe en un 80% de los casos a descuidos humanos; el 20% restante se debe a otros factores, como lo es el hecho de que se haya adelantado la temporada de sequía, en consecuencia de fenómenos como "El Niño", rayos, etc.

Se han producido incendios en casi todos los estados de la República Mexicana, siendo de gran importancia los ocurridos en Hidalgo, Nuevo León, Coahuila, Veracruz, Querétaro, Puebla, Guanajuato, Michoacán, Morelos, Oaxaca, México y en el Distrito Federal.
La temporada de incendios coincide con la época seca, que comprende principalmente de enero a mayo, dependiendo de la situación geográfica de las diferentes regiones. Los meses más críticos son marzo, abril y mayo.

Sólo del 25 de marzo al 1o. de abril de 1998, se registraron según la SEMARNAP (Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales y Pesca), 811 incendios forestales, que afectaron 15.215 hectáreas. Y del 1 de enero al 1 de abril ocurrieron 5.975 incendios, que afectaron 109 774 hectáreas.


¿Qué los ocasionó?

- En Octubre de 1997, el paso del huracán "Pauline", incrementó el material combustible en los estados de Guerrero, Michoacán y Oaxaca.

- En enero, las bajas temperaturas dejaron mucha vegetación quemada por las heladas, principalmente en los estados del norte.

- En febrero, el incremento del calor y los fuertes vientos iniciaron brotes de incendios en muchos puntos del país (algunos inaccesibles para poder sofocarlos).

- Durante marzo, abril y mayo, las constantes sequías, los vientos y las amplias zonas con material combustible, han incrementado el problema, aumentando el número de hectáreas de suelo agrícola, ganadero y forestal afectado.

Unido a estas causas naturales, están los descuidos humanos y la negligencia de las autoridades, para tomar las medidas necesarias para atender el problema.


La Meteorología y los Incendios Forestales

Situaciones vividas en Australia, Canadá, Estados Unidos y algunos países europeos, nos han permitido conocer medidas e investigaciones meteorológicas que se realizan al respecto, con el fin de proteger sus recursos forestales y que en México deberíamos aprovechar e imitar, como las siguientes:

- Determinar las condiciones meteo-rológicas a escala sinóptica, que producen el mayor número de incendios en el país, así como ver cuáles son los factores que permiten su desarrollo, propagación y extinción.

- Estudiar la topografía de las zonas que pudieran ser afectadas, tomando en cuenta aquellas con orografía compleja.

- Realizar modelos físicos (réplicas exactas de la superficie que ya ha sido afectada) donde se requiere estudiar los vientos (y su comportamiento ante el relieve, ríos, poblados, construcciones,etc.), para crear métodos que puedan contrarrestar estos siniestros.

- Crear modelos matemáticos, que utilicen técnicas avanzadas en cálculo estadístico para estudiar el comportamiento atmosférico. Algunas ecuaciones permiten realizar diagnósticos, sobre el comportamiento del viento en zonas de orografía compleja.

- Experimentar tomando datos topo-gráficos (altitud de accidentes geográficos) y datos meteorológicos (temperatura del aire, velocidad y dirección del viento, humedad), para obtener patrones de comportamiento del viento como agente propagador de incendios.

- La adquisición de equipos especializados, así como la capacitación de personal, para atender el problema de los incendios, que ocurren año con año, ayudarían a disminuir la dramática pérdida de nuestra riqueza forestal.


Referencias
Revista Ciencia y Desarrollo, julio 1994, pág. 82-83. CONACYT, México D.F.
Revista de Acción Ecológica "Hagámoslo", No. 6801, febrero 1994.
En INTERNET: http://www.semarnap.gob.mx/ DGForestal/dirgenfor


Para más informaciòn puede consultar ésta página: http://www.semarnap.gob/naturaleza/emergencias/incendios/bosques/bosques.htm



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