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El desastre ecológico es tremendo y triste, y ha sido causado por los incendios que
arrasaron con 7000 hectáreas de bosques nativos del Parque Nacional Nahuel Huapi, y con 140.000 hectáreas de bosques y zonas rurales de Río Negro, del norte de Neuquén y del lago Fontana, provincia de Chubut.
"Las columnas de humo que trepan al cielo desde el Parque Nacional
Nahuel Huapi, seguirán formando parte del paisaje hasta principios
de abril. Sólo una seguidilla de días lluviosos -improbable en
un año de sequía- podría acabar con todos los focos dispersos
en los dos incendios que afectan el área protegida" dice Carlos Bunge, coordinador del Plan Nacional del Manejo del
Fuego.
A. El desastre ecológico
- La vegetación de la estepa tardará de tres a cinco años en volver a crecer.
- A los arbustos les llevará de seis a diez años.
- A los árboles como el ciprés, la lenga y el coihue, veinte a treinta años, o tal vez nunca vuelvan a crecer donde
una vez lo hicieron. Estos árboles que se reproducen por semilla,
difícilmente vuelvan a colonizar si no se los ayuda. |
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- En los próximos cincuenta o cien años se verán los efectos del fuego. Cicatrices de viejos incendios
son fácilmente reconocibles desde las rutas que surcan la región
de los lagos.
- La mayoría de los árboles nativos, como los cipreses y los coihues,
tienen raíces muy superficiales que al quemarse les quitan el
apoyo al árbol y éste se derrumba.
- El agua de lluvia no llega a penetrar las copas de los árboles por el denso follaje. Así las raíces y las hojas
secas no paran de arder.
- El viento juega en contra, una vez que se logra mojar un árbol se vuelve
a secar enseguida y puede prenderse nuevamente.
- Con los años los efectos del desastre ecológico se harán más evidentes, especialmente por la erosión: "El bosque
actúa como una esponja que retiene la lluvia, cuando falta el
follaje, el agua lava el suelo y se lleva consigo la tierra, deteriora
la capa de humus y da lugar a inundaciones, seguidas por sequías,
tal como ocurre en la provincia de Neuquén."
B. La lenga centenaria
Es un árbol autóctono que vive en el sur de nuestro país y en
el de Chile. Este es el hogar de una especie arbórea única en
todo el mundo. La lenga es la reina de la vegetación patagónica.
Ocupa una angosta faja desde el centro-norte de Neuquén hasta
el sur de Tierra del Fuego.
Alcanza una altura de 30 metros y un diámetro de 1,50. Aunque cuando crece en la parte elevada
de los cerros o la montaña, es un arbusto encorvado que apenas
se levanta un metro del suelo. Llega a vivir hasta 300 años!!!
Aparte de los incendios, los bosques de lengas tienen otro peligroso
enemigo, la explotación del hombre para la industria naval y de
muebles. Por este motivo corren riesgo de extinción.
En los últimos años la explotación de este árbol se hizo cada
vez más fuerte. Por eso grupos de ecologistas y gente de la Patagonia
levantaron su voz en contra de esta actividad.
C. Las causas del fuego: ¿intencionales, descuidos o naturales?
- En el caso de Bariloche existe casi la certeza de que los incendios fueron intencionales, las causas para que algunas personas ocasionen estos daños podrían
ser:
* actos de vandalismo
* venganzas vecinales
* descontento social
* peleas políticas
* razones presupuestarias.
- Fuera de Bariloche, los incendios parecen haber respondido en general a causas naturales o a descuidos o negligencias. Las circunstancias que originan
los incendios son, en muchos casos incontrolables y se deben a:
* prolongadas sequías
* daños causados por tormentas eléctricas
* dificultad para identificar los focos de fuegos en regiones
prácticamente deshabitadas.
* la naturaleza del bosque, cuyo piso está tapizado de elementos
combustibles.
Son todos fenómenos que suelen escapar a las posibilidades humanas
de vigilancia. Aunque las cifras indican que sólo el 10% de los
incendios empiezan por causas naturales.
A los factores naturales es evidente que se suma una falta de capacidad en los organismos responsables para afrontar el desastre con equipos, planes y recursos adecuados,
situación que se repite todos los veranos.
D. Medidas de protección que no alcanzan
- Hay una disposición en la que se establece castigar con severas multas a toda persona que encienda un fogón fuera de los campings autorizados.
- Hay teledetección de incendios y monitoreo de áreas quemadas
desde el INTA de Buenos Aires, con las imágenes de las sondas
norteamericanas NOAA que son utilizadas en nuestro país desde
hace un año y medio. Pero las imágenes satelitales deberían integrarse
con otros procedimientos locales para combatir la emergencia.
- Año tras año se repiten estos desastres sin que los organismos
responsables estén en condiciones de neutralizarlos o combatirlos
con eficiencia.
- Los ambientalistas (son personas que se dedican a estudiar el medio ambiente) y
los expertos en fuego dicen que la lucha contra los incendios
empieza en su detección. Este año, por razones presupuestarias
el SPLIF (Servicio de Prevención de Lucha contra Incendios Forestales)
no tuvo vigías (vigilantes) del fuego en el cerro Campanario, sólo hubo un torrero,
cuya misión es mirar a los cuatro puntos cardinales para alertar
sobre principios de incendios, en cerro Otto (Bariloche).
E. Medidas de lucha que no alcanzan
- A más de dos meses de desatado el fuego, no se aportaron los
nuevos medios técnicos para combatir la catástrofe. El trabajo
para impedir que las llamas cada vez se extendieran más y para
evitar nuevos focos, estuvo basada en la labor manual de los brigadistas,
vecinos y miembros de las fuerzas de seguridad, pero desde luego
esta ayuda no alcanzó porque ellos no son personas entrenadas
específicamente para esas tareas.
- Es evidente la incapacidad de los organismos nacionales y provinciales para reaccionar con rapidez, eficacia y coordinación frente a
los catastróficos incendios.
- Ni el Plan Nacional de Manejo del Fuego ni el servicio de Prevención y Lucha contra Incendios Forestales,
resultaron eficaces para combatir los incendios. |

Un helicóptero transporta brigadistas a la zona
incendiada durante el pasado verano en Bariloche. |
- Se espera la "lluvia salvadora", o sea que el clima ayude a frenar el desastre forestal y se
cuenta con la valiente ayuda de los voluntarios que trabajan arduamente
para combatir el fuego. El Club Andino de Bariloche realizó una
gran convocatoria de gente y se pedía a cada voluntario que viniera
con su propia motosierra y con ropa adecuada.
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