En la actualidad
El Programa
Refugios de la Fundación
Vida Silvestre Argentina está formado por reservas
naturales privadas. Son áreas de gran valor natural
que tienen actividades económicas y el objetivo de
las mismas es lograr el equilibrio entre la conservación
y la producción.
Para ello, el dueño de las tierras firma un convenio
con la Fundación Vida Silvestre Argentina para crear
la reserva y comenzar a trabajar en conjunto en el manejo
del área.
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La Aurora del Palmar
Es una reserva privada que conserva un hermoso palmar yatay
y la selva en galería, ambos ambientes típicos
de la ecoregión del Espinal. Muchas plantas y animales
como el lobito de río, el carpincho,
el ñandú, los pájaros
carpinteros y el lagarto overo necesitan
de estos lugares para poder vivir.
En el área se están realizando actividades económicas
que permiten obtener ingresos y al mismo tiempo conservar
los ambientes naturales. Entre ellas, hay una quinta donde se cultivan naranjas y mandarinas, una producción
ganadera, algunas forestaciones de pinos y eucaliptos para vender madera o pulpa de
papel. Además, reciben numerosos turistas que llegan
al área para realizar actividades en contacto con la
naturaleza y a muchos colegios para trabajar en educación
ambiental.
Refugio El Cachapé
Ubicado en la provincia del Chaco. Allí se está
llevando adelante un proyecto de uso sustentable de yacarés
overos y negros mediante el sistema
de rancheo.
El rancheo consiste en recolectar huevos, incubarlos y criarlos.
Luego de un tiempo, devuelven a la naturaleza una cantidad de
yacarés (equivalente a la que hubiera sobrevivido en
condiciones naturales) y el resto se utiliza para la producción
de carne y cuero. Un objetivo muy importante de este proyecto
es asegurarse que la cría en cautiverio sea muy exitosa,
de forma que puedan devolver muchos animales a su ambiente natural
y nunca se extinga la especie. Los fondos obtenidos, además,
permiten la conservación de una porción de la
ecoregión chaqueña, donde se encuentran animales
como el aguará guazú (zorro grande) que recorre
los pajonales y pastizales, junto con algunos felinos como el
yaguarundí y el ocelote. También hay cigüeñas,
garzas, tucanes, tortugas de agua y culebras como la ñacanina.
Las Dos Hermanas
¿Sabías que el pastizal pampeano es uno de los
ambientes más amenazados del país? Sufrió
una degradación importante porque se lo reemplazaba
por campos para cultivo o para la ganadería, por el
avance de las grandes ciudades, la contaminación, etc.
En Córdoba, hay un campo privado llamado Las Dos Hermanas
que utiliza una parte de sus tierras para producción
ganadera y con los ingresos que surgen de esta actividad,
mantienen otra zona como reserva natural.
En esta reserva, encontraron la forma de dejar el pastizal
natural y utilizarlo como alimento para su ganado.
Lo hacen de tal manera, que conservan ese ambiente y se aseguran
que siempre haya comida para sus vacas. Así, en lugar
de sacarlo como hacían todos, lo usaron para producir
y además cuidan la naturaleza.
También se están realizando varias actividades
educativas con las comunidades vecinas.
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Yacutinga
La reserva privada Yacutinga está en Misiones y en
su territorio protege una parte de la ecoregión de
la selva misionera. Este ambiente es el de mayor biodiversidad de todo el país.
Allí hay especies como el yaguareté, el oso
hormiguero, el tapir y una gran variedad de aves como el surucuá,
el macuco, el jote real,
el águila mora, varios lechuzones,
etc.
A través del Programa de Educación Ambiental “La gurizada y el monte”, la reserva
trabaja con escuelas cercanas al refugio. También realiza
trabajos de investigación en la Estación biológica
Yacutinga, que recibe voluntarios e investigadores. Además,
allí funciona Yacutinga lodge, un emprendimiento ecoturístico para ir de paseo al medio
de la selva.
En el pasado
El cuidado por los
ambientes naturales era fundamental para los pobladores
originarios de estos territorios. El respeto por
la naturaleza significaba asegurarse alimentos, vestimenta,
material para las construcciones, curas para las enfermedades
y, en muchos casos, también inspiración para
mitos, leyendas o religiones.
Los incas y el ambiente
El Imperio inca fue el estado prehispánico de mayor
extensión en América. Surgió
a fines del siglo XII y en su momento de mayor extensión
llegó a abarcar desde el sur de Colombia y Ecuador
hasta Chile y el noroeste de la Argentina, pasando por los
Andes y el altiplano de Perú y Bolivia.
Los incas eran un pueblo tan numeroso que tenían que
desarrollar estrategias para producir mucho alimento
sin degradar la tierra. Por ejemplo, para cultivar
realizaban terrazas en las laderas de las montañas.
Este sistema permitía aprovechar al máximo el
agua de lluvia que se filtraba por las piedras de arriba hacia
abajo y además impedía que el agua al caer lavara
el suelo y se llevara sus nutrientes.
Para fertilizar la tierra utilizaban el excremento
de las aves que anidaban en las zonas cercanas. Y
como era tan importante cuidar ese fertilizante natural, vigilaban
atentamente las poblaciones de aves para asegurarse que nadie
las molestase en la época de cría.
Ningún sistema posterior consiguió alimentar
a tanta población sin degradar los recursos naturales.
Tenemos mucho para aprender de ellos, ¿no? |