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Cuando tenés mucha pero mucha sed, seguro que muchas veces abrís la canilla y te servís un
vaso de agua. Y cuando la tierra de las plantas está seca, conectás la manguera al grifo y la regás,
¿no? Pero hay 1.500 millones de personas en el mundo que no pueden acceder al agua potable con
tanta facilidad. ¿Alguna vez te preguntaste de dónde sale toda esa agua, cuánta necesitamos y si
toda la que hay en el planeta se puede usar?
¡Qué haríamos sin ella!
Los seres humanos estamos formados principalmente
por agua, que está en todos nuestros órganos. ¡El 66% de nuestro cuerpo es agua!
Además, el agua forma parte de todos los organismos
vivos. En ella —y gracias a ella— viven muchos animales.
Las plantas, por su parte, la necesitan para
absorber las sales minerales de las que se alimentan.
No sólo utilizamos agua en actividades cotidianas.
En la agricultura, se usa principalmente para regar. En
la industria, como ingrediente (por ejemplo en las
gaseosas), o como una parte de un proceso de producción
(por ejemplo para enfriar sustancias o para el
transporte de productos por barco). ¡Y también para
producir energía eléctrica!
Agua que no has de beber...
Parece que hubiera un montón, pero no
toda el agua puede ser consumida por nosotros:
sólo el agua potable, que es incolora,
inodora y no tiene un sabor especial. Y menos
del 1% del agua existente en el planeta
puede ser potabilizada. El agua salada no
sirve para el consumo porque, como la sal
extrae el agua del cuerpo, si bebemos agua salada
nos arriesgamos a sufrir deshidratación.
El agua contaminada tampoco se puede consumir.
Es aquella que —por algún cambio químico, físico o biológico—
tiene un efecto dañino sobre los seres vivos.
Que un río esté contaminado significa que, así como
las personas ensuciamos calles o paredes, también
ensuciamos su agua, tirando basura en ella o
haciendo desembocar allí los desagües de casas o
industrias.
¿La cuidamos?
Para cuidar esa poquita agua que sirve para el consumo,
podemos hacer varias cosas:
• Evitar tirar al inodoro papeles, plásticos, etc.
• Cuidar el uso del papel higiénico y evitar los que sonde colores o con dibujos.
• Regular la cantidad de detergentes, jabones y suavizantes y utilizar los que son bajos en fosfatos (estainformación se puede encontrar en los envases), sustancias que hacen crecer algas que consumen el oxígeno y perjudican el desarrollo de otros seres vivos.
• Evitar que se arrojen las colillas de cigarrillos a los desagües porque tienen nicotina y alquitrán.
• Procurar no arrojar en la pileta el aceite, ni pinturas sobrantes, ni medicamentos.
• No dejar la canilla abierta si no la estamos usando. |