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8000 fueron los chicos que decidieron pegarle un vistazo a la edición número 12 de la tradicional "Feria del libro Infantil y Juvenil" en el primero de sus días, el lunes 16 de julio. Tras ser inaugurada por el jefe de gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Aníbal Ibarra, y por autoridades de Cultura y Educación de la Nación y la ciudad, los chicos se divirtieron con los talleres didácticos que ofrece la Feria. Además de tener libros lindos, originales (como por ejemplo los troquelados para los más chiquitos) y a muy buen precio, ya que había ejemplares que costaban tan sólo cincuenta centavos, la Feria contaba con una cantidad de actividades, como talleres de música, juegos participativos, espectáculos de narración, títeres, espectáculos de divulgación científica, talleres de pintura, de ciencias, espectáculos de danza... Como siempre, intenta mostrarse como la opción creativa y participativa de las vacaciones de invierno. Además de estos talleres para chicos y adolescentes, también se realizarán habituales jornadas para docentes y bibliotecarios. Todos los colegios entran gratis. Hasta el viernes estará abierta de 9 a 17. Desde el sábado 21 hasta el cierre el domingo 5 de agosto abrirá de 14 a 20. Los mayores de 12 años pagan 5 pesos, los menores entran sin pagar. Los jubilados que acompañen a los menores tampoco pagan. Los docentes con el "Pase maestro" pagan 3 pesos. Lamentablemente, y a pesar de los enormes esfuerzos de sus realizadores, esta Feria no será recordada como la gran Feria del Libro Infantil. Se achicó, en superficie, un 10% a la del año pasado. Y editoriales como Kapelusz/Norma, Emecé, Ediciones B y Planeta brillaron por su ausencia. Pero eso no significa que haya poco para ver... Uno de los actos más producidos de la feria es el de Melquíades, "un personaje trotamundos que revela a los pueblos los conocimientos del cosmos". Este espectáculo es de divulgación científica, y los chicos se quedaban asombrados cuando Melquíades les explicaba, con unas jarras, un embudo, globos y una manguera, que el aire ocupa lugar y que una jarra que parece vacía en realidad está llena de algo que no vemos: aire. Otro stand interesante es el de "Edenorchicos", para los más grandecitos. En este stand bastante colorido, los chicos aprenden acerca del funcionamiento de la electricidad. (Si les interesa, visiten www.edenorchicos.com.ar). Una muestra en el hall de entrada, está dedicada a los pueblos originarios de América Latina. Desde el norte con México, hasta el sur con Tierra del Fuego. Allí se exponen sus escudos, máscaras, atuendos y más elementos de la cultura popular junto con personajes vestidos con lo autóctono de cada ciudad. En el pasillo principal, hay una afiche grande con frases que los chicos escribieron acerca de los libros. Una, por ejemplo, de María José Barinaga que decía: "Leer es como volar más allá". Sin duda somos muchos los que volamos en este misterioso mundo de letras ¿no te parece? FUENTES:
* Victoria Sayago, 12 años |
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